Este artículo describe lo que suelen incluir las instrucciones de cuidados de las clínicas. Esto no constituye asesoramiento médico: las instrucciones escritas de la clínica y el criterio del médico tienen siempre prioridad, y los plazos varían de una clínica a otra.


El primer día

Las clínicas suelen pedir dormir con la cabeza elevada, no tocar, frotar ni rascar la zona donante o receptora y no agacharse. Conviene preguntar a la clínica por el alcohol y por qué medicamentos tomar y cuáles evitar. Las clínicas describen a menudo una ligera salida de líquido de la zona receptora la primera noche; conviene preguntar qué es normal y cuándo avisar.


Los primeros días: el lavado

Cada clínica da su propio protocolo de lavado, que suele empezar unos días después de la intervención, a menudo con un champú suave aplicado a toques, sin frotar, y aclarado con poca presión de agua. Hay que seguir exactamente el producto y el calendario que indique la clínica.


Las primeras semanas: costras y caída

Las costras se ablandan y se desprenden solas durante las primeras semanas; las clínicas desaconsejan arrancarlas. Muchos pacientes ven después cómo se caen los pelos trasplantados. Las clínicas describen esta fase como normal, ya que el folículo permanece en la piel; ante cualquier duda, conviene consultar al médico.


Los primeros meses: actividad y sol

Cada clínica fija sus propios plazos para caminar, hacer ejercicio, pesas, deportes de contacto, nadar y exponerse al sol. Conviene pedirlos por escrito antes del viaje para organizar el trabajo y el entrenamiento.


Más adelante en el primer año

El crecimiento es gradual y continúa durante muchos meses. Si el médico receta medicación o propone tratamientos adicionales, conviene preguntar para qué sirven, en qué datos se basan y qué efectos secundarios tienen. Hacer fotos con regularidad, desde los mismos ángulos y con la misma luz, facilita ver los cambios.